22 de mayo 2007
(...) no soy el centro del mundo porque un día salí,
despedido hacia las estrellas,
borracho del azul del cielo (...)
Ya sé que no soy el centro del mundo, que no soy el centro del mundo de nadie.
No soy gran cosa, sólo lo que se ve.
Mis defectos son bastante más visibles que mis virtudes.
Alguna poseo.
Supongo que las justas o cuanto menos, las necesarias.
Quisiera ser un poco más de lo que soy.
Ser alguien que resaltara por alguna oculta cualidad..., pero no es así.
La vida nos da las herramientas necesarias para saber cuales son nuestras limitaciones y hacerles frente, pero no nos engañemos..., cada uno..., lo que puede!
Esto no es ni bueno ni malo.
Es lo que es.
Creo que ha llegado la hora.
Hay que hacer balance.
Hace un año desperté una mañana, tal día como hoy.
Y decidí volver a caminar.
Volver a ver por mis propios ojos.
Cerrar las puertas al dolor, y a la vida tal como la conocía.
Ahora es momento de recogimiento, de silencio.
Ha llegado el día y hay que mirar al pasado desde mi nuevo presente.
El que yo elijo.
El que yo vivo.
El que nadie me impone.
A lo largo de las próximas páginas, me veo obligada o mejor dicho, en la obligación conmigo misma, de valorar lo que hay de bueno y lo que no en mi vida a día de hoy.
Así que aunque aburrido para quien alguna vez lea estas líneas, esto expresa quien soy yo en este momento.
MOMENTO: Qué gran palabro!
miércoles, 12 de marzo de 2008
Mayo 2007
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