No me hago pequeñita cuando me coges entre tus brazos, es que tú eres muy grande!
No me entristece la idea de hacerme así de chiquita cuando me abrazas porque es ahí donde me siento a salvo y por lo tanto feliz y tranquila.
Eres lo mejor que me ha pasado en mucho y casi no me creo que estés ahí para mi.
Casi no creo que te vaya a ver dentro de un rato...
Estoy blandita como tú dices. Me he reservado toda la semana para hacertelo llegar hoy!
Dónde estabas entonces...
Mi niño..., no es un reproche, sé donde estabas.
Donde te tocaba estar, como a mi.
Doy gracias a mi Dios por haberte puesto en mi camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario